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¿Por qué mi gato tiene mocos?

Los mocos en gatos suele asociarse a procesos catarrales, víricos y/o bacterianos, que afectan a las vías respiratorias superiores. Pero no siempre que hay mucosidad la causa es un resfriado.

En cualquier caso, las patologías que nombraremos van a requerir una exploración veterinaria para llegar a un diagnóstico que nos permita establecer el tratamiento más adecuado. Por ello, en caso de secreción nasal en gatos, tras informarte de los posible motivos, lo primero que debes hacer es visitar al especialista para saber cómo descongestionar la nariz de tu gato y, lo más importante, qué le ocurre.

La secreción nasal en gatos

Si queremos saber por qué nuestro gato tiene mocos debemos comenzar por entender que la secreción nasal se produce cuando hay algún agente que irrita las fosas nasales. Como esta irritación también es causa de estornudos, es normal que ambos síntomas, es decir, mocos y estornudos en los gatos, ocurran de manera simultánea. Debemos fijarnos en el aspecto de la secreción, en si afecta a uno de los orificios nasales o a los dos, en la presencia o ausencia de otros síntomas, en la forma en la que aparecen, etc., para transmitir la información al veterinario y, así, ayudarle a establecer el diagnóstico.

¿Por qué mi gato tiene mocos y legañas?

Lo más habitual es que la explicación a por qué un gato tiene mocos se encuentre, sobre todo en los gatitos más jóvenes, en una enfermedad vírica denominada rinotraqueítis, que se caracteriza por una mucosidad intensa acompañada de secreción ocular, lesiones en la boca, deshidratación, anorexia, fiebre, etc., en función de la gravedad y de los virus implicados. La presencia de estos virus daña la mucosa nasal y crea un ambiente propicio para la proliferación de bacterias. Este proceso está normalmente detrás de la aparición de rinitis en gatos, otro problema que produce mucosidad y secreción ocular, además de sinusitis y estornudos.

De esta forma, si tu gato tiene mocos y le lloran los ojos, es posible que padezca una o ambas afecciones, por lo que es preciso visitar al especialista para diagnosticar el problema y tratarlo.

¿Por qué mi gato tiene mocos y estornuda?

Ya hemos visto la secreción nasal en gatos acompañada de estornudos puede ser por una rinitis, sin embargo, no es la única causa existente. Así pues, un resfriado común también acostumbra a presentar estos síntomas, además de dificultad respiratoria, fiebre, apatía, pérdida del apetito, tos e, incluso, una leve secreción ocular. Si tu gato tiene mocos y respira mal y sospechas que esta puede ser la causa, no te pierdas este artículo para saber qué hacer y cómo descongestionar la nariz de tu gato resfriado: "Remedios caseros para el resfriado en gatos".

Por otro lado, la gripe felina es otra de las enfermedades que produce mocos en gatos y estornudos, ojos llorosos, fiebre, tos, úlceras bucales y letargo. Puede estar provocada por el calcivirus o el herpesvirus felino, y en función del virus que la haya desencadenado los síntomas serán o menos graves, igual que el tratamiento. Nuevamente, la visita al veterinario es obligatoria.

Otras causas de secreción nasal en gatos

Otras causas de secreción nasal menos frecuentes se deben a infecciones por hongos, pólipos, neoplasias, lesiones, cuerpos extraños o incluso enfermedades dentales de gravedad. Crecimientos dentro de la cavidad oral pueden deformar la cara y producir secreción unilateral en ocasiones con presencia de sangre, síntomas que también pueden aparecer en infecciones fúngicas.

Por todo lo anterior, si tu gato tiene mocos con sangre es importante acudir al especialista para que lo examine detenidamente y determine la causa. Como hemos podido ver, los síntomas son comunes a la mayoría de enfermedades y problemas de salud que pueden provocar la secreción nasal.

¿Qué hacer si mi gato tiene muchos mocos?

Si observamos mucosidad acompañada o no de síntomas como los que hemos descrito y queremos saber por qué nuestro gato tiene mocos debemos acudir al veterinario. Una enfermedad como la rinotraqueítis puede determinarse tan solo observando la sintomatología. En estos casos es necesario que el veterinario paute antibióticos para gatos resfriados, ya que, aunque estos no van a actuar contra los virus, sí combaten las infecciones bacterianas que se asocian de manera secundaria aprovechando las lesiones que los virus producen.

Si el gato no responde bien al tratamiento es posible realizar un cultivo de las secreciones para descubrir al patógeno, de forma que se pueda recetar un antibiótico más específico o, de ser el caso, un antifúngico. Estos tratamientos serán más prolongados. Un pólipo puede extirparse y un cáncer tratarse con quimioterapia. Eso sí, siempre debemos mantener la higiene de la nariz.

En algunos casos pueden necesitarse pruebas como la rinoscopia, las radiografías o las biopsias, que se van a realizar con el gato anestesiado. Si estamos ante una secreción nasal crónica, es decir, el gato siempre tiene mocos, puede haberse producido afectación ósea, que va a resultar irreversible. De ser así el tratamiento será paliativo y debe incluir un especial cuidado de la alimentación, puesto que el taponamiento nasal dificulta el olfato y, en consecuencia, la ingesta. Calentar la comida ayuda a potenciar su aroma y anima al gato a comer.

¿Cómo descongestionar la nariz de un gato?

Independientemente de la causa por la que un gato tenga mocos, si estos son abundantes van a taponar la nariz y veremos que el gato tiene mocos secos una vez entran en contacto con el aire. Es importante que los limpiemos para facilitar la respiración. Para limpiar la nariz de un gato, no hay que arrancar los mocos en seco, ya que podríamos hacer una herida. Al contrario, podemos mojar una gasa o algodón en suero o, simplemente, agua, pasándolo por los pegotes con suavidad. Si no salen a la primera, antes que frotar emplearemos el líquido templado.

También podemos descongestionar la nariz del gato con vapor. Una forma sencilla de hacerlo es meter al gato en el baño con nosotros mientras nos damos una ducha bien caliente. En los casos más graves será el veterinario quien proceda a un lavado nasal con suero y el gato anestesiado.

¿Existe el moquillo en gatos?

Por último, debemos señalar que, como hemos visto, entre las causas que explican por qué nuestro gato tiene mocos no se encuentra el moquillo. Esto es así debido a que, técnicamente, el moquillo en gatos se denomina panleucopenia felina o enteritis infecciosa felina. El moquillo como tal, es una grave enfermedad vírica que afecta exclusivamente a los perros. En gatos, como decimos, a pesar de nombrarse de la misma forma, lo correcto es hacer referencia a la enfermedad mediante los términos indicados.

El moquillo canino produce como síntoma principal secreción nasal purulenta, sin embargo, en los gatos la panleucopenia no acostumbra a presentar este singo. Por este motivo, si el gato tiene mocos verdes, aunque podamos relacionarlos con el moquillo, debemos saber que lo más probable es que se trate de algunos de los problemas anteriormente citados, como la rinotraqueítis, la rinitis o la gripe felina.



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