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¿A qué edad se relaja un perro?

Todo aquel que tiene o ha tenido un cachorro en casa sabe que son pequeños terremotos: corren, saltan, lo mordisquean todo, te despiertan por las noches y quieren jugar constantemente. Por este motivo, es normal que los tutores se acaben preguntando cuánto tiempo tendrá que pasar hasta que sus peludos comiencen a regular su comportamiento y a tranquilizarse, especialmente dentro de casa.

Pues bien, debes saber, antes que nada, que cada perro es único y su comportamiento vendrá influenciado por muchos factores, por lo que no podemos reducirlo todo a, simplemente, esperar a que se haga mayor. Eso sí, como ocurre con cualquier otra especie animal (incluida la especie humana), los perros pasan por una serie de etapas vitales que involucran cambios a nivel físico, hormonal y, por supuesto, conductual.

Etapas de comportamiento de un perro

La conducta de los perros sufre una evolución a lo largo del tiempo y, por este motivo, un cachorro no se comporta de la misma manera en que lo hace un perro adolescente o uno anciano. Para comprender este cambio, es importante conocer algunos aspectos básicos de las etapas del desarrollo del perro, aunque la duración exacta de dichas etapas variará ligeramente entre razas o incluso entre individuos.

Periodo prenatal (desde la concepción hasta el nacimiento)

Aunque parezca que no tiene importancia, lo cierto es que el carácter del perro va a depender en cierta medida de sus experiencias prenatales. De esta forma, si la madre gestante está sometida a mucho estrés o a entornos hostiles, los cachorros pueden desarrollar cierta tendencia a los comportamientos ansiosos.

Periodo neonatal (desde el nacimiento hasta los 14 días)

En esta etapa, los cachorros son ciegos y sordos, por lo que únicamente reaccionan al tacto, al dolor y a los cambios de temperatura. No obstante, continúan siendo muy sensibles al estrés, por lo que resulta imprescindible que se encuentren tranquilos y protegidos junto a su madre.

Periodo de transición (14 - 21 días)

El cachorro abre los ojos y comienza a oír, por lo que empieza realmente su exploración del mundo. Es muy importante no separar a los perritos de su madre y de sus hermanos a esta edad tan temprana, pues no aprenden a comunicarse correctamente con otros miembros de su especie y pueden desarrollar, con mucha probabilidad, problemas de comportamiento en el futuro.

¿A qué edad se pueden separar los cachorros de su madre? Te contamos la respuesta a continuación.

Periodo de socialización (21 días - 12 semanas aproximadamente)

Este periodo es uno de los más importantes en la vida de todo perro. Durante la etapa de socialización, el cachorro comienza a explorar su entorno de manera mucho más activa y a habituarse a todo aquello con lo que tendrá que lidiar en el futuro (personas, otros animales, ruidos, objetos, etc.).

Es necesario socializar bien al perro y procurar que tenga experiencias positivas para prevenir problemas de miedo. El cachorro debe permanecer junto a su madre y hermanos como mínimo hasta los dos meses de edad, pues una separación más temprana puede provocar problemas graves de conducta.

Periodo juvenil (12 semanas - 12 meses aproximadamente)

Esta etapa, de duración variable, correspondería con la adolescencia del perro, el periodo en el que el animal ya es más independiente y, en ocasiones, nos puede resultar más travieso, testarudo o "desobediente". Este es el momento ideal para entrenar con el perro y enseñarle normas de comportamiento o iniciarle en el aprendizaje de habilidades. Forjar un buen vínculo con tu peludo y saber entenderos el uno al otro es imprescindible para lograr una buena convivencia.

Periodo adulto (1-7 años aproximadamente)

Suele decirse que un perro es adulto cuando alcanza la madurez sexual (alrededor del año, dependiendo de la raza), aunque todavía le faltará terminar de madurar a nivel social y conductual. Una vez desarrollado por completo, el perro adquiere un carácter más estable y difícil de alterar.

Periodo de madurez (más de 7 años)

Sobre los siete u ocho años los perros pasan a considerarse "senior". Sumado a los cambios físicos y orgánicos que se producen consecuencia de la edad, el comportamiento del can también puede verse ligeramente afectado por los años. Por lo general, a los perros viejos les cuesta más adaptarse a los cambios, su actividad se reduce y pasan más horas descansando.

Además, algunas patologías, como el síndrome de disfunción cognitiva, pueden afectar a los perros de avanzada edad, causando comportamientos extraños (deambulación, desorientación, micción inapropiada, vocalización excesiva, etc.).

Los peores meses de un cachorro

Cuando los tutores hablan de los "peores" meses de un cachorro suelen hacer referencia al periodo de tiempo en el que el perro realiza más comportamientos que, para los humanos, resultan desagradables o incómodos. Por ejemplo, hacer sus necesidades en casa, morder objetos o muebles, despertarse y llorar por la noche, jugar de manera brusca, etc.

En base a las etapas de desarrollo expuestos anteriormente, estos comportamientos son frecuentes, sobre todo, durante los periodos de transición, socialización y juvenil.

No obstante, debemos tener en cuenta que todas estas conductas que resultan tan molestas o inapropiadas para los tutores forman parte del repertorio conductual normal de un perro a estas edades. No se puede esperar que un cachorro no se orine en casa o que obedezca perfectamente todas las órdenes que le damos, pues todavía le falta mucho por aprender y madurar, tanto a nivel cognitivo como social.

¿Con qué edad se empieza a tranquilizar un cachorro?

Que un perro se "tranquilice" no depende exclusivamente de la edad, pues hay perros que, teniendo los mismos años de vida, tienen comportamientos muy diferentes.

En primer lugar, hay que tener en cuenta la raza y la genética de los animales, pues aquellas razas caninas criadas para realizar ciertos trabajos que implican mucha actividad (perros pastores o de caza, por ejemplo) suelen necesitar más estimulación física y mental para poder relajarse y gozar de una buena calidad de vida. Otros perros, en cambio, son más calmados y menos activos como consecuencia de la selección genética.

No obstante, recuerda que cada individuo es único y que un perro pertenezca a una raza en concreto no implica necesariamente que se vaya a comportar como lo hace el estándar de esa raza. Aquí entran en juego otros factores, como:

  • La socialización que ha recibido el perro.
  • Sus posibles problemas de conducta (fobias, ansiedad, etc.).
  • Sus experiencias y aprendizajes previos.

En este sentido, podemos encontrar animales que, aún siendo cachorros, son muy tranquilos y otros que se mantienen muy activos hasta la vejez.

¿Cuándo cambia el carácter de un perro?

Independientemente de que el perro sea más o menos tranquilo, su carácter y comportamientos van evolucionando a la vez que lo hace su organismo a nivel cognitivo, físico y hormonal. Suele creerse que, una vez el perro alcanza la madurez sexual, ya es un animal completamente desarrollado y con un carácter estable, pero eso no es así.

La madurez sexual marca el momento en que el perro ya es capaz de tener descendencia (entre los 9 meses y el año de edad, más o menos), pero no implica que esté completamente desarrollado, al igual que no lo está un adolescente humano.

Sobre los dos años de edad, los perros van alcanzando lo que se conoce como madurez social. En esta etapa, los animales tienen más experiencia, están más adaptados a su entorno y han desarrollado estrategias de comunicación e interacción con otros individuos. En este momento, su carácter se vuelve más estable y resulta cada vez más difícil de modificar.

Aunque este sea el desarrollo natural del perro, la acción humana puede provocar cambios en al carácter del animal en prácticamente cualquier momento de su desarrollo. La esterilización, por ejemplo, produce una alteración hormonal que hace que, en algunos casos, el comportamiento del perro se vea afectado de manera notoria. Igualmente, el tipo de educación que reciba el animal y las experiencias de vida que le aporte su tutor influirá en su conducta.

Mi perro adulto sigue siendo inquieto, ¿qué hago?

Como hemos comentado anteriormente, no existe una edad fija en la que un perro comienza a tranquilizarse, aunque su conducta sí va cambiando a medida que pasa por las diferentes etapas de desarrollo.

Si tu perro adulto todavía es muy inquieto o se comporta de manera similar a como lo hacía cuando era un cachorro, seguramente exista una explicación a su conducta. Una socialización inadecuada, experiencias negativas, apego inseguro, una educación poco coherente, la genética, un exceso de actividad, trastornos obsesivos, falta de estimulación y otras muchas causas pueden encontrarse en la base del comportamiento de perros excesivamente nerviosos o demandantes.

Para poder ayudar a tu peludo, es importante trabajar la causa de su conducta o averiguar si realmente su comportamiento es problemático. Para ello, la mejor opción es contar con el asesoramiento de un etólogo canino que conozca a tu perro y puede evaluar su comportamiento y el de su familia humana. Una vez llegado a un diagnóstico, se podrán poner en práctica una serie de pautas bajo la supervisión del etólogo y, si fuera necesario, también de un veterinario clínico.

Durante el proceso, existen herramientas de apoyo que pueden ayudar a que tu peludo se relaje, como son la feromonoterapia, los juguetes interactivos, los snacks masticables, los nutracéuticos o los juegos de olfato, entre muchos otros.


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